22 abril, 2018
Estaba tan cansada, me sentía sin fuerza, me dolía el pecho, no podía mas. Llegué al centro de salud y me encontré con Patricia, por fin alguien que no me volvía loca, me escuchaba, me sonreía, me dejaba hablar…Me tranquilicé, empecé a ver las cosas menos negras.
Tenía una ingurgitación que se solucionó poniendo a Alba a mamar de formas diferentes y otros trucos que con tanta paciencia aprendí.
Gracias Patricia.
Por cierto Alba ya tiene 9 meses, sigue con la teta y estamos felices.







