Patricia es ya «de la familia». Contactamos en ella a la semana del nacimiento de nuestra hija, desesperados y preocupados por una lactancia materna que nos parecía imposible por muchas causas. Con grandes dosis de paciencia, tiempo y, sobre todo, sabiduría y experiencia, Patricia nos fue guiando y dándome los consejos y las palabras de apoyo que necesitaba en cada momento. Después de tres meses y de muchas dificultades, avances y retrocesos, logré lo que no pensé que sería posible, disfrutar de una lactancia materna exclusiva. Eso no quiere decir que ya no tenga dudas e inseguridades, pero gracias a Patricia sé cómo enfocarlas y si estoy muy desorientada, también sé que puedo contar con ella.
Sentirla cerca y pendiente de nosotros desde prácticamente el primer día, viniendo a casa o al otro lado del teléfono, fue una de las mejores decisiones que tomamos en el posparto, en el que necesitas personas que te aporten claridad, seguridad y confianza. Así que para nosotros es, sin duda, la mejor en cuestión de lactancia y crianza. ¡Mil gracias!
23 junio, 2024








